Dios mío, ven en mi ayuda; Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no tardes.
Oremos:
Diversas sentencias
Lectura del libro de los Proverbios
El corazón del rey es arroyo de agua en manos del Señor: él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece siempre bueno todo lo que hace, pero es el Señor quien juzga las intenciones. Proceder con rectitud y con justicia es más grato al Señor que los sacrificios. Ojos altaneros, corazón arrogante y luz del malvado, todo es pecado. Los proyectos del diligente traen ganancia, los del perezoso traen pobreza. Tesoros ganados con mentira se deshacen como el humo y llevan a la muerte. El malvado busca siempre el mal, nunca se apiada de su prójimo. Cuando se castiga al arrogante, el sencillo aprende; cuando se instruye al sabio, crece su ciencia. El justo observa el proceder de los malvados y ve cómo se precipitan en la desgracia. Quien cierra los oídos a las súplicas del pobre, no será escuchado cuando clame.
Sal 118, 1.27.30.34.35.44
Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Dichoso el hombre de conducta intachable que cumple la ley del Señor. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor.
He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón.
Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Cumpliré tu voluntad sin cesar y para siempre.
Aleluya, aleluya.
Mi madre y mis hermanos son aquéllos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no pudieron llegar hasta él a causa del gentío. Entonces le avisaron:
Santifica, Señor, estos dones y por medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda.
Jesús, buen samaritano
En verdad es justo darte gracias, y deber nuestro alabarte, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, en todos los momentos y circunstancias de la vida, en la salud y en la enfermedad, en el sufrimiento y en el gozo, por tu siervo, Jesús, nuestro Redentor.
Nos has enviado, Señor, un pan del cielo que encierra en sí toda delicia y satisface todos los gustos.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor, tú que eres nuestro creador y quien amorosamente dispone toda nuestra vida; renuévanos conforme a la imagen de tu Hijo y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda.
Por Jesucristo, nuestro Señor...
Amén.Primera Lectura
21, 1-6.10-13
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.Aclamación antes del Evangelio
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor.
Aleluya.Evangelio
8, 19-21
"Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte".
El les respondió:
"Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén. Prefacio
Porque él, en su vida terrena, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal.
También hoy, como buen samaritano, se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo o en su espíritu, y cura sus heridas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.
Por este don de tu gracia, incluso cuando nos vemos sumergidos en la noche del dolor, vislumbramos la luz pascual en tu Hijo, muerto y resucitado.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos a una voz el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión